8 de enero de 2011

Entrevista a Claudio Magris en Esquire

Durante casi una primavera completa crucé correos electrónicos con Claudio Magris y sus ayudantes, mientras yo leía El infinito viajar y reelía Microcosmos y Danubio, y él viajaba por India -entre otras muchas cosas, claro. El resultado de aquella correspondencia fue una batería de preguntas y respuestas que dejaban, dejan, muy a las claras que Magris es no sólo una persona lúcida y cabal -que decían nuestros padres- sino que también es, y en él cabe, Europa. Asomado desde la esquina mediterránea que es Trieste -ahora de Italia, antes de Yugoslavia o el imperio austro-húngaro, pero siempre Istria, siempre bella y sentida-, Magris ha pateado muchos caminos y llamado a muchas puertas: las necesarias para cargarse de conocimiento y razones, y compartirlas con todos quienes le leemos, o quienes le escuchan en sus clases. 

Algunas de esas razones -literatura, el viaje y el viajar, Kosovo, Irán y los porqués de Occidente, nacionalismo, tecnología, opresión, Europa...- las compartió conmigo, y de ahí han saltado al último número de Esquire (el 37, el de enero de 2011), donde podéis encontrarlas y, seguro, sacar mucho en claro -que también decían los mayores. ¿Un par de muestras? Ahí van: "Una verdadera Unión Europea, un auténtico estado europeo, es nuestro único futuro posible, porque ahora los problemas ya no son nacionales, sino, de hecho, de todo el continente". O: "Creo que esta fiebre identitaria, que conduce a una continua obsesión por identificar todas las naciones y todos los idiomas y todos los grupos étnicos (y que sin duda son un valor sagrado cuando la lleva a cabo un Estado), es un delirio, porque también puede arrastrar a la guerra y a las persecuciones". 

¿A qué estáis esperando para ir corriendo a por vuestro ejemplar de Esquire para leer lo que tiene que deciros don Claudio Magris