Ad Hoc: Una entrevista con Peter Greenaway por "La ronda de noche"


El próximo día 30 de mayo se estrena en España La Ronda de Noche, la película que Peter Greenaway dirigió en 2006. La película –reza la nota de prensa enviada por su distribuidora, Manga Films- “muestra la vida profesional y romántica del genial pintor Rembrandt. Es un curioso retrato del trágico período de la vida de Rembrandt en el que el artista pierde a su mujer y pinta, por encargo, uno de sus cuadros más conocidos: "La Ronda de Noche", el lienzo que refleja la conspiración de un vil asesinato”. Toda la información sobre la película la tenéis aquí.
Pocos contenidos podrán ser más acordes a este blog que el post de hoy: recupero para el blog “La Ronda de Noche” la entrevista que, sobre la película “La Ronda de Noche”, hice a Peter Greenaway en agosto de 2005 y que apareció publicada aquí, en ClubCultura # 8 (verano 2005).

¡EL CINE ESTÁ MUERTO!
Peter Greenaway aboga por la reinvención del cine y la conjunción con las demás artes

Peter Greenaway (País de Gales, Reino Unido, 1942) es un artista total que está en la memoria de dos generaciones de cinéfilos gracias a películas como El cocinero, el ladrón, el amante y su mujer o El vientre del arquitecto, que le granjearon el fervor de la crítica y la pasión de un público fiel. La obra de Peter Greenaway, a medio camino entre lo taxonómico y lo pictórico, siempre a contra corriente de cualquier dictadura del mercado que se imagine, es tan heterodoxa como repleta de matices: su lucha contra las limitaciones del medio han dado como resultado películas en las que la composición del espacio, la libertad de movimientos de los personajes o las escenas arrancadas de las paredes de un museo, hacen del discurso de Greenaway uno de los más válidos, originales y arriesgados del cine contemporáneo. Mientras esperamos el estreno de la tercera entrega de la extravaganza multimedia que es Las maletas de Tulsa Looper –en la que han participado los españoles Jordi Mollá y Ana Torrent-, y trabaja en la producción de Nightwatching –una película sobre el proceso de creación del cuadro La ronda de noche de Rembrandt-, Greenaway nos da una master class de qué es y qué debe ser el cine en los comienzos del tercer milenio.

-Escribe, pinta, dirige películas, compone música... ¿se considera Peter Greenaway un artista total, al estilo renacentista?

Bueno, se podría decir que ahora mismo, en 2005, debemos pensar en la creatividad –creo- como un acto de interactividad y multimedia. Y supongo que, repentinamente, el cine, caracterizado por varias disciplinas, me puso en una buena posición para desear comprender y experimentar con esas dos características contemporáneas.

Con doce años, decidió ser pintor; con dieciséis–tras ver una película de Bergman-, cineasta. ¿Cuánto de su amor por la pintura hay en su nueva película, Nightwatching?

Cierto, empecé mi carrera como pintor y siempre me ha parecido algo feliz. Hay algo que siempre he encontrado excitante: crear ideas visuales en un lienzo, con pintura, o en una pantalla; o de repente también en el teatro –Open Houses- en la que disfruté interpretando imágenes visuales, lo que me excita. Pero supongo que una de mis grandes quejas es que el cine que hemos inventado no es exactamente un medio estrictamente visual: sus ideas y argumentos están sostenidos por textos, así que mi mayor queja sobre el cine es que debería ser un medio visual, en lugar de un medio basado en el texto. Cualquier película que hayas podido ver siempre estará basada en un texto en lugar de en la imagen; he pasado al menos diez años argumentando, discutiendo y confrontando este tema del cine basado en el texto, que creo es bastante difícil de resolver, pero confío en que tal vez, con las nuevas tecnologías, podamos empezar de cero de nuevo y crear un cine basado en la imagen en lugar de en el texto. Y, como obviamente indica en su pregunta, estamos volviendo constantemente a las raíces, a las fuentes. Supongo que, de un modo curioso, me he pasado toda mi carrera usando textos porque es así como deben empezar las películas, pero se puede decir que mi carrera es un robo de textos y escritos, me doy cuenta de la contradicción; pero, de algún modo, es importante para mí retornar y echar un vistazo a los cinco mil años de arte occidental, algo en lo que todos estamos de acuerdo: estoy aquí hablando con usted, mirando a través de mi ventana el Rikjs Museum en el centro de Amsterdam, donde están las mejores pinturas de Rembrandt, incluida La ronda de noche, que debe ser una de las más grandes obras visuales del arte occidental de los últimos tres mil años. En 2006, se cumplen cuatrocientos años del nacimiento de Rembrandt, que nació aquí [en Leine, Holanda] en 1606, y vamos a hacer una gran celebración: una película, una ópera, una grandísima exposición... y los directores del Rikjs Museum me han permitido reubicar La Ronda de Noche y ponerla en un nuevo contexto, porque creo que tiene mucho de trabajo teatral, donde un espacio determinado de tiempo es capturado por la luz, -lo que además pienso deberían ser las dos características principales del cine. Quieren limpiar el resto de salas de Rembrandts así que decidí, para esta exposición de primavera, poner pantallas y desconstruir el cuadro de Rembrandt, en sus 31 personajes, voy a hacer sus biografías en pantallas y vamos a recopilar también todo el armamento y el vestuario en otra sala del RijksMuseum, para complementar estas actividades, así que cuando te aproximes al museo será como entrar en un teatro. Hemos reiluminado el cuadro de Rembrandt, algo que para algunos puede ser una blasfemia pero que es esencial porque creemos que Rembrandt es un maestro de la luz. Cambiar las luces que inciden en el cuadro agudiza la dramatización y pienso como mucha gente que, de vivir hoy, Rembrandt sería un cineasta.

Comenzó a trabajar muy joven como editor, y poco más tarde rodaría sus primeros cortometrajes –Train, Interrals-, en los que ya se aprecian las claves de su filmografía. ¿Qué recuerdos guarda de aqullos años?

Es verdad que empecé mi carrera como pintor, y poco después me pasé a la imagen en movimiento. De un modo extraño, creo que como cineasta empecé tarde, y pienso como François Truffaut, quien sugirió que todo cineasta es definido por sus primeros filmes: creo que las películas que ha mencionado y otras como esas, contienen elementos comunes: las estructuras espaciales, valores abstractos, la temporalidad de los fragmentos de tiempo... Hoy en día, creo que todas las disciplinas cinematográficas son necesarias –rodar, revelar, escribir, la música- pero, en esta era contemporánea de la información, en la que Internet provee el control de todo, todo puede también ser fácilmente versionado, sustituido, reeditado, reconstituido, remontado… Intenert facilita el control sobre todo, y una persona con una sola cámara puede hacer todo el proceso.

Debutó en el largo con Falls, a la que seguirían obras del calibre de El vientre del arquitecto o El cocinero, el ladrón, el amante y su mujer... y en las que marcaría por completo su estilo, que rompe toda convención cinematográfica. Puede decirse que el suyo lo es, pero ¿considera el cine actual como una expresión artística?

Antes que nada, le agradezco los cumplidos, me gusta pensar que he podido hacer una pequeña contribución. He trabajado con una parte muy determinada y pequeña de la industria del cine en todo el mundo y he encontrado que el cine es un medio algo insatisfactorio. No creo que sea muy bueno contando historias –regularmente las roba del teatro o la literatura- y siento que el cine es una amalgama de teatro, literatura y pintura –de la que hay poca en el cine actual-, pero, de un modo extraño, es muy fácil reconstruir y volver al teatro o la literatura. Pero, desde mi posición, creo que el cine está muerto desde septiembre de 1983, cuando el mando a distancia se introdujo en los hogares del mundo. El cine es un medio pasivo: no puedes interactuar con él, y nuestra fascinante e intuitiva imaginación demanda interactividad. Pero también creo que el cine no ha existido nunca realmente como fenómeno: lo que hemos tenido es ciento veinte años de textos ilustrados, lo que no es suficiente. El buen cine tiene que ser algo más de lo que puedas encontrar en una librería. Si se fija en el cine de los últimos años, dos de los productos más exitosos son Harry Potter o El Señor de los Anillos. ¿Son películas? No, son libros filmados. Pero soy muy optimista ante el futuro con el gran poder de las nuevas tecnologías, no basadas en la cinta como la televisión o el cine, con mucha más capacidad y validez, que llega a lugares donde el cine jamás ha llegado o puede llegar... El lenguaje del cine se ha agotado en el cine, si podemos entender mi contradicción; así que el lenguaje actual que inventamos, ha sido más excitante y grande que el uso que le hemos dado. Refleja cierto tipo de realidad: el cine es una industria lenta, perezosa, y que no está creando mucho. Y Scorsese, que es uno de los más reputados cineastas, está haciendo la misma película desde Uno de los nuestros, hace ya ¿dieciocho años? La misma forma, la misma estructura, mismos puntos de vista subjetivos, los mismos puntos de vista filosóficos, los mismos personajes…y esto es algo muy común en el cine actual. ¿Pero vamos a ser negativos sobre el futuro? Con las nuevas tecnologías, al contrario.

Vd. Pertenece a una de las grandes generaciones del cine europeo: nombres como el suyo, Almodóvar, Loach, Wenders... Todos ustedes siguen trabajando pero, ¿ve un relevo generacional? ¿Cómo definiría el estado actual del cine europeo? ¿Hace Hollywood mucho daño?

El cine necesita desesperadamente reinventarse. Creo que se ha vuelto cansado, aburrido… ya no sorprende. Quiero que el cine sea algo original que me llegue; y no veo esa riqueza para sorprender, maravillar… mirando lo que yo llamo cine post-cine -todo un mundo de lenguajes televisivos, la habilidad para comunicar de muy distintas maneras de construcción de imágenes, usando el texto-. Pero, esencialmente, el cine europeo está muerto. Hay una o dos personas por ahí, pero es difícil para ellos encontrar dinero y más difícil aún encontrar distribución: la estructura monolítica de Hollywood lo monopoliza todo, domina el mundo. Los críticos de cine se disculpan en que todo es una especie de conspiración porque es difícil encontrar una pantalla en un multicine. Empecé a pensar en este problema en los sesenta y los setenta, cuando sí había un buen número de excelentes e instintivos cineastas europeos haciendo un montón de películas muy distintas. Las condiciones financieras, sociales y políticas, han cambiado un montón en los últimos 40 años, y el cine que satisfacía a la imaginación de nuestros padres y abuelos, ya no lo hace. Hay que encontrar algo nuevo, y tenemos que hacerlo rápido. Es una actitud mental. Tenemos que dejar atrás ese cine perezoso y aburrido y avanzar hacia algo más excitante.

La música es un elemento imprescindible en sus películas, y además compone óperas. ¿Cómo es su relación con la música?

No puedes hacer películas sin música y no hay nada cool en el cine mudo, porque desde siempre los directores han querido meter sonido en sus películas. La emoción que producen la música y el cine son totalmente complementarias, aunque la mayor parte de la música para películas es mala. Tenemos que ser capaces de encontrar la relación entre compositores y cineastas, que están en el mismo nivel. El ejemplo máximo de esta relación es la de Prokofiev con Eisestein en Alexander Nevsky, quienes trabajaron duramente como compañeros en la música, cuando lo normal es que el compositor ocupe un segundo plano, es un ilustrador secundario de lo que ha sido concebido por otra persona. Hay compositores interesantes como Phillip Glass o Steven Wright, Michael Nyman, Brian Eno, U2… Ahora estoy descubriendo compositores de la Europa del Este, que serán muy conocidos y famosos en un futuro cercano, en cuanto a la ópera trabajo con un compositor holandés, Lillian Drexler, y ahora estamos trabajando con algunos compositores americanos en un proyecto de David Lynch, siempre gente con interés en tratar con las estructuras musicales. Supongo que mi frustración con respecto al uso insatisfactorio de la música en el cine, me hace volver al centro de todo: creo que la mejor forma de representar la música visualmente es mediante la ópera. Vienen unos años de experimentación en la ópera, gracias a las nuevas tecnologías, muy excitantes.

Ha trabajado muchos géneros y formatos. ¿Con cuáles se siente más cómodo?

¿Puedo ser codicioso? Disfruto con todas ellas… estoy especialmente asombrado y contento con el DVD. Mis películas se han visto siempre en grandes pantallas, pero lo que me gusta de la emoción del DVD es que, algunas veces, parece que ha sido inventado ex profeso para mí –risas. La calidad de la imagen está siendo cada vez mejor y mejor, y para mí, hay capacidad para hacer algo con lo que supongo estoy empezando a identificarme: Internet es la gran sala de cine del mundo, está obviamente relacionado con el concepto de multimedia e interactividad: puedo ir hacia delante, puedo continuar refabulando –lo que el cine no me permite-… y supongo que en unos pocos años, en cuanto el DVD esté más integrado con Internet, será incluso mejor porque todo el mundo será tu audiencia, con un gran sentido de la elección. Para mí fue excitante ser instruido como pintor, y ahora como cineasta, me puedo beneficiar de dos fuentes del marco temporal: crear una situación, esencialmente recreable e interactiva, o puedo crear algo que simplemente la gente se sienta y lo vea.

Después de Nightwatching, ¿qué será lo siguiente?

Bueno, no es una cuestión de megalomanía, pero algunas de las ideas en las que pienso y trabajo se transforman en algo cada vez más grande. Sigo trabajando en The Tulsa Luper Suicases, un trabajo para Internet, cine, DVD, escenarios, librerías… Pero tengo un proyecto aún mayor llamado Los historiadores, que es la recreación del siglo en todos sus detalles. He empezado a escribir, y será una serie de cien libros editados de forma tradicional pero usando las nuevas tecnologías, con la recreación absoluta del siglo pasado en todos sus detalles. Puedo decirle también cómo cambio los pañales al crío, me gustaría decirte que pinto obras maestras… Pero lo bueno es concentrar las ideas del mundo en una sola obra. Como dijo Borges, la historia del mundo es la historia de cada individuo, muerto o vivo.
(c) Clemente Corona 2005.

Comentarios

Marianalv ha dicho que…
Hola Clemente

Soy Mariana López y vivo en México DF estudié Ciencias de la Comunicación y estoy haciendo mi tesis de licenciatura sobre el cine de Peter Greenaway y quería saber si la entrevista publicada la puedo utilizar para anexarla a mi tesis con tu nombre obviamente.

Gracias por tu atención.

Mi mail es anairamlv@gmail.com

Saludos.

Mariana

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